Tanto Formentera como las islas que la rodean son conocidas por sus playas y sus aguas transparentes, pero si visitamos su interior y sus bosques podemos descubrir la variedad de paisajes que ofrece la isla.
Vive los momentosFormentera tan pequeña, tan bella, tan frágil, la esencia del Mediterráneo. Conservémosla para que nuestros hijos puedan seguir disfrutando de un lugar único.
Una isla única
Un lugar para dejar rienda suelta a la imaginación, para impregnarse de la magia de la naturaleza y que es el leit motiv de aquellos que aquí presentan su trabajo.
Siente la inspiración
Otra forma de hacer turismo y poder apreciar la magia de las cosas que nos rodean. La esencia y la autenticidad que refleja no solo el medio sinó las personas que aman lo que hacen.
Siente la tranquilidad
El turismo de experiencias se basa en la satisfacción de los sentidos. Establecimientos para conocer los sabores y texturas que marcan la diferencia.
Turismo de experiencias
Reserva de habitaciones contactando directamente en el hotel que mejor se ajuste a tus necesidades.
Reserva directa
Situado en la espléndida “Playa de Migjorn” de Formentera, les ofrecemos un espléndido Club de Vacaciones...
El Restaurante La Savina está integrado en un paraje de belleza incomparable, con vistas a l'Estany de Peix y a pie de playa, con servicio a la carta desde las 19.30h.
Emplazado en la mejor zona turística de Es Pujols, a 150 m. de la playa de aguas cristalinas de Es Pujols y muy cerca de la famosa playa de Illetes, el Hostal Rosales cuenta con instalaciones renovadas y una cuidada decoración interior así como un agradable ambiente acogedor y familiar.
El complejo está situado al lado de la playa de arena impresionante de Estany des Peix y a 50 m de Port Savina, en la bonita isla de Formentera.
Este pequeño hotel de gestión familiar es ideal para alojarse durante sus vacaciones de verano en Formentera y disfrutar de las tranquilas y encantadoras playas de la isla...
El Hostal Illes Pitiüses es una pequeña empresa familiar, con más 25 años de experiencia, que les ofrece un ambiente acogedor y un servicio personalizado.
Formentera es conocida como el último paraíso del Mediterráneo por haber sabido conjugar el turismo con la protección del medio ambiente.
La lucha de varias generaciones de formenterenses ha hecho posible la conservación de una isla cuyas playas, aguas cristalinas y clima, la hacen ser una pequeña joya del Mare Nostrum.
Sólo se puede llegar a Formentera en barco desde Ibiza. Esta inaccesibilidad la convierte en un lugar tranquilo donde huir del estrés y de la masificación. Se puede disfruetar de la isla paseando en bicicleta o bañándose en su más de 20 km de playas de arena blanca y aguas de transparencia infinita, donde es posible practicar todo tipo de deportes náuticos. El secreto de la existencia de un mar cristalino y de las largas playas de Formentera que la diferencian del resto del Mediterráneo, es la pradera de posidonia que rodea la isla, una depuradora natural que limpia el agua y permite la sedimentación de la arena en el litoral. Una auténtica selva submarina que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999.
El éxito turístico de la isla, amada tanto por residentes como por visitantes, radica en que la gente todavía encuentra en Formentera algo diferente. La diferencia la marca el respeto por la naturaleza, la pervivencia de su propia cultura y la visión de conseguir la exclusividad a través de la protección del medio ambiente.
Otros hechos diferenciales de Formentera son la libertad y su luz, que se han convertido desde los años 70, en atractivos para artistas y artesanos que hoy en día son parte del patrimonio diferencial de la isla. Sus diseños en ropa, complementos y joyas, o sus obras de arte, son poderosos reclamos de Formentera.

Una geografía peculiar y cautivadora, un clima suave y una vegetación mediterránea que combina zonas dunares con bosques de pino y de sabina, unas coníferas que dan personalidad a la isla.
Pero lo que, sin duda, más atraerá la atención del visitante inquieto es la forma en la que los isleños han sabido adaptarse a la dureza de la isla; los muros de piedra, la magnífica arquitectura tradicional o las higueras convertidas en auténticas esculturas en medio de los campos de la isla son ejemplos repetidamente fotografiados de ello.
Las pequeñas dimensiones de la isla de Formentera así como la escasa entidad del relieve determinan que las características climáticas varíen muy poco de un lugar a otro. Aún así, se dan pequeñas variaciones, principalmente de temperatura y humedad, entre las partes más bajas de la isla y los promontorios micénicos de La Mola y el Cap de Barbaria.
En cualquier caso y en general, el clima característico de la isla es el típicamente mediterráneo, pudiéndose englobar dentro de la variedad climática de dominio templado-cálido. Dentro de esta variedad, la isla se englobaría climáticamente en la subvariedad levantina-balear.
Formentera, de la misma forma que el resto del Mediterráneo Occidental, queda durante el verano al Este del anticiclón de las Azores. De esta manera, los valores de máxima presión son debidos a la extensión hacia el Este del mencionado anticiclón. Esta situación es la más habitual en verano, dándose los máximos termométricos así como el periodo menos lluvioso.
Por otra parte, en invierno, debido a una situación mucho más meridional de las altas presiones atlánticas, la actividad ciclónica suele afectar de pleno al clima de Formentera, trayendo lluvias y frentes hacia ella.
En cualquier caso, la isla de Formentera es la que presenta el clima más cálido y menos lluvioso de toda Baleares.

La presencia del hombre en Formentera se remonta al menos a 4.000 años. De la dominación romana queda como máximo exponente el campamento de Can Blai, en las cercanías de Es Caló.
Tras el periodo de dominación árabe, Ibiza y Formentera fueron conquistadas por tropas catalanas en 1235. La emigración a tierras lejanas fue una constante hasta mediados del siglo XX.
El turismo cambió de forma radical la economía y la sociedad de la isla. Los hippies contribuyeron de forma decisiva en darla a conocer y unir su nombre a un modo distinto de entender la vida y hacer turismo.
El Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares (1983) establece la doble oficialidad del catalán, lengua propia de las islas y del castellano, lengua oficial del Estado, y devuelve las instituciones propias de autogobierno: el Consell Insular, el Parlament y el Govern de les Illes Balears.
Pasados los siglos, todavía no se sabe a ciencia cierta la procedencia de las manifestaciones folclóricas de Formentera, aunque resulta obvio que las reminiscencias son árabes (mayormente en el canto) son muchos los matices que pueden hacer dudar de ello. Llama poderosamente la atención la simbología de la danza así como la singularidad de los instrumentos musicales que se utilizan, elaborados totalmente de forma artesanal partiendo de la base del uso de materias primas exclusivamente autóctonas.
Resultan muy espectaculares las vestimentas, sobre todo las de fiesta de la mujer, complementadas con una ´emprendada´ de oro (de precio incalculable) y que contrasta poderosamente con la vestimenta de trabajo totalmente negra y de una extrema sencillez.

El pescado es el lujo de la gastronomía formenterense. Sea en ´guisat´ o ´bullit´ (dos variantes del caldero mediterráneo) o como parte esencial de un arroz (caldoso o seco), el pescado de Formentera es capaz de transformar cualquier plato en un compendio de esencia mediterránea.
Higos (frescos o secos), el queso de cabra y el excelente ´peix sec´ (pescado secado al sol que, una vez desmenuzado, se incorpora a las ensaladas) son algunos de los pequeños secretos de la gastronomía local.

Formentera ofrece más de 20 km de playas de arena blanca y aguas transparentes con combinaciones de azul sorprendentes. En la isla podrá encontrar, desde la típica calita solitaria hasta playas de ensueño, pero en todas se puede disfrutar de tranquilidad y paz en un ambiente natural y preservado de la masificación.
Si algo hace diferente a Formentera del resto de destinos mediterráneos, es la belleza de su litoral y la ausencia de construcción en la mayor parte de su costa. La apuesta desde hace décadas por un desarrollo sostenible, ha hecho posible que hoy en día se pueda disfrutar de unas playas belleza paradisíaca pero con todos los servicios y seguridad de un destino occidental.
Fauna
Formentera se caracteriza por la presencia de diferentes especies de aves, reptiles, coleópteros y por la existencia de una variada fauna acuática en zonas húmedas y torrentes.
Estos grupos destacan por su importancia general y por algunas especies muy valiosas y por presentar interesantes endemismos, como ocurre con los lacértidos y diversos grupos de invertebrados.
Vegetación
En la actualidad, la vegetación silvestre de Formentera se caracteriza por el predominio de los pinares y sabinares de P.halepensis y J. Phoenicea en los hábitats forestales, en diferentes estados de sucesión y conservación, acompañados de un estrato arbustivo que presenta diferentes variantes en función de las condiciones locales de microclima y suelo.
Asimismo, el abandono de las actividades agrícolas tradicionales, ha supuesto la reforestación de amplias superficies que presentan un bosque más o menos desarrollado con presencia de especies arbóreas agrícolas.
Ya en costas abruptas y acantilados dominan las comunidades endémicas de “fonoll marí” y “saladins” que dan lugar a la asociación Crithmo-Limonietum. En algunas franjas costeras de cierta altura y orientadas al Norte se desarrollan comunidades endémicas de muy alto valor ecológico, como por ejemplo al Sureste de La Mola. Cabe destacar también la abundante presencia de comunidades típicas de dunas móviles y semimóviles como son Medicagini marinae – Ammophiletum arundinaceae y Lotus cretici – Crucianelletum maritimae.