
Mi trabajo se relaciona casi siempre con el tiempo y su imprenta física y psicológica. De algún modo trato de encontrar la vida en la materia muerta o lo muerto en la materia viva y Formentera me ha regalado un estado de espíritu propicio.
Un estado propicio y un montón de objetos que el mar, la sal, el sol y el tiempo han trabajado exquisitamente durante años, incluso siglos, y se han impregnado de tiempo físico, como una cuarta dimensión.